Brad Pitt consideró que la inteligencia artificial (IA) podría salvar la producción de películas con presupuestos medios, aquellos cuyo costo oscila entre cuarenta y noventa millones de dólares. Según el intérprete, esta tecnología representa una oportunidad para revitalizar una categoría de cine que ha tenido dificultades para financiarse y realizarse en los últimos años.
El actor calificó la IA como un “experimento muy interesante” y reconoció que, aunque ha escuchado canciones generadas por esta tecnología que le parecieron de buena calidad, no puede compararlas con la autenticidad de una voz humana. En ese sentido, Pitt subrayó que el valor de la IA dependerá de quién la utilice y el propósito detrás de su uso, especialmente en cuanto a la creatividad y la dirección emocional que se quiera transmitir.
Consultado sobre un video viral hecho por IA que simulaba una pelea entre él y Tom Cruise, protagonista de la saga Mission: Impossible, Pitt manifestó que la tecnología podría llegar a reemplazar a actores humanos. Sin embargo, advirtió que ese reemplazo podría carecer de las elecciones personales y descubrimientos que aporta un intérprete real durante la creación de un personaje. Aun así, reconoció que la IA puede significar un cambio notable en la forma de hacer cine.
Desde hace dos décadas el actor ha sido escaneado para integrar efectos digitales en sus películas, y comentó que siempre estipula en sus contratos conservar la propiedad de esos escaneos, aunque por precaución suele pedir que sean destruidos tras su uso. Este detalle reitera su cautela ante el manejo de su imagen digital en un contexto donde la IA gana protagonismo.
En la entrevista también reveló su molestia hacia la mala actuación, algo que le resulta intolerable, y lo relacionó incluso con su imposibilidad para ver pornografía. A lo largo de su carrera, Pitt ha protagonizado títulos emblemáticos que van desde Fight Club hasta Once Upon a Time in Hollywood, y ha recibido premios como dos Óscar y dos Bafta.
