“Ulysses” narra la historia de dos padres que enfrentan la discapacidad de su hijo recién nacido, Un viaje íntimo y profundamente personal dirigido por Lætitia Masson, quien retrata la resistencia de una madre frente a un sistema poco acogedor hacia los niños “diferentes”. La actriz Élodie Bouchez protagoniza un papel cálido y sutil que refleja la lucha constante por la inclusión y el reconocimiento en cada etapa del crecimiento del niño.

“Shana” presenta una comedia dramática que sigue a una joven atrapada en una vida complicada marcada por un vínculo tóxico, la precariedad económica y la relación con su madre. Lila Pinell, en su primer largometraje como directora, mezcla hábilmente elementos sociales y thriller para contar una historia de autocontrol y emancipación personal que mantiene un tono cercano al documental, un género en el que la directora tiene experiencia previa.

En el terreno de la animación, “Toy Story 5” retoma la historia del grupo de juguetes que busca ayudar a Bonnie, una niña solitaria frente a sus compañeros absortos en las pantallas digitales. La trama aborda el contraste entre las amistades reales y las conexiones virtuales, con un enfoque crítico aunque no siempre sutil sobre el impacto de la tecnología en las relaciones humanas. A pesar de ciertas repeticiones en el argumento, la película conserva el encanto y expresividad que caracterizan a sus personajes animados.

Finalmente, “The Yakushima Illusion”, un drama japonés dirigido por Naomi Kawase, sigue a una doctora que se traslada de París a Kobe para atender niños con enfermedades cardíacas en espera de trasplantes, un proceso difícil dada la escasez de donantes pediátricos en Japón. La película explora la esperanza y la dedicación médica ante desafíos éticos y sociales de gran profundidad.