Josefina Molina, figura fundamental del cine español y una voz pionera en la reivindicación de la mujer dentro del audiovisual, falleció en su domicilio a los 89 años. Reconocida por la Academia de Cine, que la definió como visionaria y luchadora, fue la primera directora en recibir el Goya de Honor, un reconocimiento que obtuvo en 2012.

Nacida en Córdoba, Molina destacó por abrir espacios para las mujeres en un sector históricamente dominado por hombres, buscando crear relatos donde la perspectiva femenina tuviera protagonismo y profundidad. Su carrera abarcó múltiples disciplinas: cine, teatro, televisión y literatura, donde constantemente defendió una mirada crítica y comprometida.

Su debut en el cine se remonta a 1973 con la adaptación de Vera, un cuento cruel, pero su obra más influyente llegó en 1981 con Función de noche, un filme que combina documental y ficción en un retrato directo sobre el fracaso matrimonial, protagonizado por Lola Herrera y Daniel Dicenta. En sus trabajos, los personajes femeninos suelen encarnar la lucha contra la opresión y la búsqueda de un espacio propio.

A lo largo de su vida, Josefina Molina también contribuyó a la formación y apoyo de nuevas generaciones de cineastas. Fundó en 2006 la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales (CIMA), organización destinada a fomentar la presencia femenina en la industria. Molina ocupó el cargo de Presidenta de Honor junto a otras directoras destacadas.

Además, sus inicios como activista feminista se evidenciaron en programas de radio como Vida de espectáculo, donde dirigió una sección dedicada a La mujer y el cine. Su pasión por el arte comenzó tras el impacto que la película El río de Jean Renoir causó en ella, motivándola a iniciar su carrera artística y a fundar su propia compañía teatral.

La Academia de Cine resaltó que Molina supo aprovechar todos los medios a su alcance para contar historias con una mirada auténtica, reflejando su convicción de que la humanidad debía “ver el mundo con dos ojos”. Su trayectoria es una referencia para el cine español y un ejemplo de resistencia cultural y feminismo desde la creación artística.