La industria española preparó una ambiciosa producción para retratar las últimas 48 horas de Miguel Ángel Blanco antes de su asesinato por ETA en 1997. Bajo la dirección de Félix Viscarret, conocido por la serie Patria, la película Blanco contará con un presupuesto de 8 millones de euros, cifra significativamente mayor a la media nacional, lo que refleja la envergadura del proyecto.

El relato se basará en una investigación periodística exhaustiva que busca ofrecer un enfoque humano y a la vez riguroso de aquellos días de tensión. Viscarret tomó como fuente principal a periodistas vascos que vivieron muy de cerca el secuestro, acción clave para informar y sensibilizar a la sociedad en un momento decisivo de la historia reciente de España. La película se acercará a los hechos con respeto, mostrando la preocupación colectiva que mantuvo en vilo al país y la esperanza depositada en la liberación del concejal del PP de Ermua.

La producción correrá a cargo de Nadie es Perfecto y Euskadi Movie, con la participación de Netflix y distribución de Universal Pictures International Spain. Los productores describen el filme como uno de los mayores retos profesionales de sus trayectorias, por la complejidad y relevancia del episodio histórico. La reconstrucción se apoyará no solo en testimonios periodísticos, sino también en voces directas de personas que experimentaron los sucesos en primera persona.

Hasta el momento, el reparto y las localizaciones principales permanecen sin confirmarse, pero se espera que se anuncien pronto. El rodaje comenzará en el transcurso del año para estrenar la película a lo largo de 2027. Blanco promete ofrecer una visión profunda y emotiva, marcada por la autenticidad y la intensidad del suceso que marcó a toda una generación.