George Clooney reconoció públicamente que “Batman & Robin” sigue siendo considerada una de las peores películas de todos los tiempos, y no dudó en atribuirse parte de la responsabilidad por su actuación. En una entrevista reciente en el podcast New Heights, el actor reflexionó sobre su experiencia interpretando al icónico superhéroe en este filme de 1997.

En aquel entonces, Clooney era un joven actor entusiasmado por asumir uno de los papeles más reconocidos del cine de superhéroes, convencido de que sería un salto significativo en su carrera. Sin embargo, con la perspectiva del tiempo, reconoció que su trabajo fue el punto débil dentro de un proyecto que ya empezaba con problemas.

“Batman & Robin” presentó una historia donde Batman y Robin se enfrentan a los villanos Mr. Freeze y Poison Ivy, personajes icónicos del universo DC Comics desde la década de 1940. La película, dirigida por Joel Schumacher, apostó por un estilo visual campy y saturado de neón para impulsar la venta de merchandising, una decisión que marcó un giro estilístico frente a entregas anteriores.

Además de la narrativa y estética cuestionadas, Clooney habló sobre las dificultades físicas del rodaje. El pesado traje de Batman, que pesaba aproximadamente 34 kilos, limitaba su movilidad al extremo. El actor quedó atado a un soporte mientras estaba acostado para los descansos entre escenas, lo que complicaba aún más la filmación. Schumacher, el director, solía intensificar la atmósfera dramática recordándole a Clooney las tragedias de Batman justo antes de dar la orden de “acción”, lo que resultaba en una experiencia absurda y extenuante para el intérprete.

Esta declaración revive el debate sobre “Batman & Robin”, una película cuya recepción negativa ha quedado en la memoria colectiva como ejemplo de cómo un producto cinematográfico con gran potencial puede fracasar por decisión creativas y técnicas.