La emblemática figura de Cheburashka, el osito peludo y de grandes orejas creado por Eduard Uspenski, regresa a la pantalla cubana en el marco de la 34 Feria Internacional del Libro de La Habana. Su segunda película, Cheburashka 2, es el principal estreno de los Días del Cine Ruso, una muestra dedicada a la cinematografía de ese país, invitado de honor en esta edición del evento.

Esta exhibición audiovisual se realiza del 10 al 16 de agosto y busca reforzar los lazos culturales y diplomáticos entre Cuba y Rusia, que mantienen una historia de colaboración de décadas. La Federación de Rusia acompaña su participación literaria con seis largometrajes, cuatro de ellos animados, donde la fantasía y la tradición rusa cobran protagonismo para cautivar al público cubano.

La apertura tuvo lugar en el cine Yara con la proyección de Don Quijote (1957), un clásico dirigido por Grigori Kozíntsev que subraya el poder de la imaginación y la nobleza del espíritu. Estos valores se conectan simbólicamente con el centenario del nacimiento de Fidel Castro, recordado como un ávido lector y soñador.

El estreno de Cheburashka 2, programado para el 14 de agosto, retoma la historia del querido osito que conquistó el corazón de varias generaciones cubanas desde los años 70 y 80. En esta nueva entrega, dirigida por Dmitri Dyachenko, el personaje comienza a enfrentar las tensiones propias del crecimiento y la búsqueda de independencia, mientras su amigo Guena trata de guiarlo. La trama, cargada de humor y ternura, enfatiza la importancia de la familia, la amistad y el entendimiento mutuo.

La embajada rusa ha subrayado que la cultura de su país sigue vigente y no puede ser cancelada, con referencia a ilustres escritores como Pushkin, Dostoievski, y Tolstói, quienes forman parte del legado presentado en esta feria. Así, la muestra cinematográfica se convierte en un puente que trasciende diferencias geográficas y políticas, acercando dos pueblos mediante la expresión artística.

Además de las películas mencionadas, el programa completo ofrece una selección de animados y largometrajes que reflejan la riqueza cultural rusa desde perspectivas variadas, invitando a los espectadores cubanos a sumergirse en historias que combinan tradición, fantasía y valores universales.