“Los nadadores”, la primera película de Sol Iglesias SK, ofrece una visión claustrofóbica del apocalipsis climático a través de la experiencia física y emocional de un grupo de jóvenes. Alejándose del cine de catástrofes tradicional, que suele apoyarse en efectos especiales y escenas espectaculares, esta obra se fundamenta en la atmósfera opresiva y la alienación que genera una ciudad desierta a 47 grados bajo un verano sin noches.
La historia arranca con imágenes de un escenario devastado: calles abandonadas, estaciones de tren vacías y un noticiero que anuncia una ola de calor extrema, en medio de un régimen dictatorial que impulsa la evacuación masiva. En ese contexto, cuatro personajes —Victoria, Maqueta, El Rubio y “Ella”— recorren los espacios deshabitados buscando piscinas domésticas para mitigar el calor sofocante, transformando el agua en un elemento vital para su supervivencia.
Más que un relato de acción o épica, “Los nadadores” es una obra de resistencia comunitaria donde el cuerpo joven se vuelve la materia central del relato. Sol Iglesias SK y su colectivo cinematográfico —Los Nadadores Cine— conjugan elementos de autoficción y una puesta corporal que transmite tanto apatía como tensión. La diversidad de personajes refleja diferentes respuestas ante esta crisis: el miedo intenso de Maqueta hacia el agua, el desapego imperturbable de El Rubio, el impulso vital y la violencia latente de Victoria, y la presencia enigmática de “Ella” como esencia del film.
La película logra un efecto sonoro y visual que sumerge al espectador en esta realidad asfixiante, construyendo un cine apocalíptico minimalista sin recurrir a la tecnología ni a la espectacularidad habitual. En su lugar, se apoya en el sudor, el silencio, y la sensación constante de desgaste físico y emocional, recreando un invierno tórrido que se convierte en metáfora de la amenaza climática.
“Los nadadores” se distingue también por su retrato político y social al presentar un grupo fragmentado, donde la solidaridad y la supervivencia se van moldeando en medio de una ciudad casi muerta. Así, la película desafía las convenciones del género para plantear una reflexión directa sobre el futuro y el cuerpo joven frente a una crisis global.
