El Festival de Cine Latinoamericano de Rosario cerró su trigésima primera edición con una notable asistencia superior a cinco mil espectadores. Durante diez días, la ciudad se convirtió en un espacio de encuentro para el cine regional gracias a proyecciones, debates y actividades gratuitas distribuidas en cinco salas emblemáticas.

La programación incluyó más de 35 funciones realizadas en Cine Lumière, sede principal del evento, además de El Cairo Cine Público, Cines del Centro, Cultural Fontanarrosa y el Complejo Astronómico Municipal. Este formato accesible permitió que un público diverso pudiera acercarse a una muestra amplia de producciones latinoamericanas recientes.

En la jornada final se presentó la película invitada ‘Había una vez un mago’, dirigida por María Salomé Jury y Oscar Frenkel. Además, se entregaron premios a los largometrajes y cortometrajes destacados. El largometraje ganador fue ‘Emi’, dirigido por Ezequiel Rodrigo y Erriquez Mena, mientras que ‘Lengua Muerta’ se alzó con el galardón en la categoría cortometrajes.

La presencia de reconocidas figuras del cine latinoamericano enriqueció la experiencia. Actrices como Violeta Urtizberea y Julieta Cardinali compartieron charlas sobre la actuación en cine, televisión y teatro, aportando una mirada sobre el proceso creativo y las particularidades de cada medio. También asistieron directores y productoras de varios largometrajes en competencia, fomentando el diálogo directo con el público.

El espacio Cultural Fontanarrosa albergó encuentros y debates, que ampliaron el diálogo entre los asistentes y los integrantes de la industria cinematográfica. De esta manera, el festival no solo ofreció entretenimiento, sino también formó parte de un circuito de intercambio cultural y profesional.

Con más de tres décadas de historia, este festival continúa su labor de promover el cine latinoamericano, facilitando el acceso gratuito a producciones de diversa índole y fortaleciendo los lazos entre creadores y espectadores de la región.