Sony Pictures mantiene los derechos exclusivos para desarrollar películas y producciones en vivo de aproximadamente 900 personajes relacionados con Spider-Man. Sin embargo, la compañía no puede lanzar una franquicia independiente de Spider-Man en acción real mientras Marvel Studios siga involucrado en la producción de las películas del personaje dentro del Universo Cinematográfico de Marvel (MCU).

Según el analista John Campea, Marvel y Disney evitan la competencia directa con versiones simultáneas de Spider-Man en acción real para no fragmentar la audiencia ni debilitar la marca. Por esta razón, Sony se abstuvo de producir nuevas películas de los anteriores Spider-Man interpretados por Tobey Maguire o Andrew Garfield entre los lanzamientos de “Spider-Man: No Way Home” y “Spider-Man: Brand New Day”.

El acuerdo entre Sony y Marvel va más allá de permitir la aparición de Spider-Man en el MCU. Si se extiende, Marvel podría utilizar otros personajes bajo licencia de Sony, como Kingpin, Norman Osborn o Kraven, para futuras producciones dentro del universo compartido. Esto permitiría que, por ejemplo, Norman Osborn se introduzca sin convertirse inmediatamente en Green Goblin. Además, Kingpin podría tener una participación más amplia en el cine, más allá de sus apariciones en series televisivas.

Vincent D’Onofrio, actor de Kingpin en televisión, ha expresado su interés en ver a su personaje enfrentarse a Spider-Man en una película del MCU, aunque admitió que las complejidades de los derechos complican este tipo de proyectos.

En una entrevista, Tom Holland, el actor que interpreta a Spider-Man en el MCU, reveló que Sony pensó en unificar su universo de spin-offs de Spider-Man con el MCU, pero finalmente el proyecto no avanzó por falta de un momento adecuado para hacerlo. Holland aseguró que nunca se sintió obligado a intervenir en películas no deseadas.

Mientras tanto, “Spider-Man: Brand New Day”, producto de la colaboración entre Sony y Marvel, continúa en cartelera y ha superado los 1.670 millones de dólares en la taquilla mundial en apenas dos semanas. La película está en camino de convertirse en uno de los largometrajes más taquilleros de todos los tiempos, con una recaudación proyectada superior a los 2.500 millones.