Steven Spielberg, uno de los cineastas más influyentes y pioneros en tecnología en la industria del cine, ha expresado su escepticismo sobre el papel que la inteligencia artificial (IA) debería tener en la creación artística. En una reciente entrevista, subrayó que, aunque ve potencial en la IA para resolver problemas en áreas como la salud o la educación, cree que su aplicación en la narrativa y en la dirección cinematográfica debe ser limitada.

El director puso especial énfasis en la imposibilidad de que un algoritmo pueda sustituir el alma y la sensibilidad humana en el proceso creativo. Criticó la idea de que la IA ocupe el lugar de un guionista o intervenga en decisiones creativas clave, como la construcción de personajes, los diálogos o la planificación de escenas. Según Spielberg, aunque un ordenador pueda aportar datos o sugerencias, nunca podrá suplir la intuición y experiencia de un artista.

Esta postura llega en un momento en que la industria del cine contempla integrar la IA en distintas fases de producción, desde la escritura de guiones hasta la postproducción. Spielberg advierte que esta tecnología no debe reemplazar la voz humana ni la visión artística detrás de una película. Considera imprescindible que el proceso creativo mantenga intacta esa «silla» que corresponde a la mirada humana, sin dejarla vacía para que la ocupe una máquina.

Además, el realizador hizo una distinción clara: no está en contra del avance tecnológico ni del uso de IA en tareas prácticas o de apoyo, sino que rechaza que la inteligencia artificial determine las decisiones creativas fundamentales. La conversación sobre el futuro del cine será intensa en los próximos años, mientras la industria busca equilibrar innovación tecnológica y autenticidad artística.