Esta propuesta cinematográfica de presupuesto medio destaca por su autenticidad y precisión al retratar la España de los primeros años setenta, un periodo marcado por cambios sociales y tensiones políticas. Nada en ella suena forzado ni nostálgico; al contrario, muestra escenas cotidianas y una ambientación minuciosa que transporta al espectador a esa época con naturalidad. Desde anuncios icónicos como los del Licor 43 hasta costumbres populares, la película exhibe un cuidado especial en los detalles que enriquecen su contexto.

En el centro de la historia está un equipo femenino de fútbol formado con determinación y pasión, que enfrenta la rigidez de una sociedad que limitaba el rol de las mujeres. La directora, reconocida por sus anteriores trabajos que abordan la realidad femenina con cercanía y humor crítico, construye personajes creíbles y llenos de vida, con interpretaciones destacadas, especialmente de Sofía de Iznájar, que encarna a la jugadora principal impulsora del grupo. La narrativa no se limita a un relato deportivo, sino que explora el trasfondo social y político de la época, incluyendo referencias al Proceso de Burgos y la lucha democrática vigente.

El guion entrelaza con acierto el día a día de las protagonistas con la situación general del país, mostrando las dificultades y contradicciones del momento. Una escena especialmente significativa ilustra cómo una madre "toma prestadas" las limosnas de una imagen religiosa para apoyar a su hija, reflejando la ironía y el cariño con que la película aborda las circunstancias de esos años. La interacción de los promotores de la liga femenina con dirigentes deportivos aporta un tono surrealista que denota la falta de comprensión social hacia el fútbol practicado por mujeres en aquel entonces.

La banda sonora, con canciones emblemáticas como "Soy rebelde" de Jeanette y "Vals de otoño" de Mari Trini, contribuye a ambientar con autenticidad la historia, mientras que la dirección artística y el casting joven consolidan un relato cercano al cine costumbrista reivindicativo, con referencias claras al cine británico que pinta relatos cotidianos con mirada crítica y sentido del humor.

Este filme se distingue por abordar un tema poco tratado en el cine español actual: la lucha de las mujeres por abrirse paso en ámbitos tradicionalmente masculinos, en un contexto social restrictivo. La sensibilidad puesta en escena y el respeto hacia sus personajes invitan a reflexionar sobre los avances y las resistencias aún vigentes, reivindicando así la memoria de estas pioneras del deporte femenino en España.