En el céntrico mercado internacional de cine que acompaña al Festival de Cannes, dos cortometrajes indios llamaron la atención por su mirada crítica hacia la influencia de la tecnología en la vida cotidiana. Hooked y Signal muestran distintas facetas de una problemática global: el impacto de la digitalización en las relaciones humanas y la percepción del mundo real.

“Hooked”, dirigido por Suresh B Pandey, presenta una radiografía de la dependencia contemporánea a las pantallas. Desde el despertar hasta el descanso, el protagonista vive inmerso en la virtualidad, desplazando la realidad. El film reflexiona sobre situaciones habituales, como personas cruzando calles absortas en sus dispositivos o encuentros sociales vacíos de comunicación real, destacando la creciente alienación social generada por el uso excesivo de tecnología. Su mensaje es claro: urge recuperar un equilibrio donde la tecnología sea un recurso y no una fuerza dominante.

Por su parte, “Signal”, de Sagi Sree Hari Varma, propone un relato de horror tecnológico filmado en blanco y negro con un iPhone. En una sociedad que depende del Wi-Fi como si fuera aire, la pérdida repentina de señal desencadena caos y confusión. La protagonista enfrenta un mundo donde la desconexión digital se traduce en una paralización existencial y un retorno a la vulnerabilidad primitiva, lo que refleja el temor actual ante la dependencia absoluta de la conectividad.

Ambos cortos, aunque divergentes en estilo y tono, convergen en un diagnóstico común: la relación entre humanos y tecnología es frágil y necesita ser replanteada para no borrar lo esencial de la experiencia humana. Las obras invitan a la audiencia a detenerse, contemplar el entorno más allá de las pantallas y reconectar con la realidad física y emocional.

Los creadores ya proyectan ampliar la difusión de estos trabajos para llegar a públicos más amplios, buscando generar conciencia a través del arte sobre un fenómeno que atraviesa todas las sociedades modernas.