En su vigésima edición, el Festival de Cine de Sax incorporó importantes novedades para consolidar su presencia en el circuito cinematográfico. Del 5 al 11 de julio, el evento presentó una selección ampliada de cortometrajes, incluyendo por primera vez una categoría especial dedicada a obras creadas con inteligencia artificial, que compitieron sin premios económicos.
Este aniversario también estuvo marcado por un reconocimiento destacado a la trayectoria de la actriz alicantina Sonia Almarcha, vinculada al festival desde sus inicios y protagonista de películas recientes como Yo no moriré de amor y A la cara. Almarcha recibió el galardón durante la gala de clausura, celebrada el último día del festival y conducida por el cineasta y mago Jandro.
La programación oficial incluyó la proyección de 33 cortometrajes, ocho de ellos dirigidos a público infantil y juvenil, con una extensión máxima de 59 minutos, lo que supone un aumento respecto a anteriores ediciones. Las sesiones tuvieron lugar al aire libre en la Casa Alberto Sols, con acceso libre y asistencia de diversos directores como Enrique Vasalo y Mario Hernández.
Como parte de la celebración, se inauguró una exposición que recopiló material histórico del festival: carteles, programas, artículos y objetos relevantes de sus diecinueve ediciones anteriores. Además, se proyectó la centenaria película Moros y Cristianos en Sax (1926), restaurada y considerada la primera filmación realizada en la localidad.
Otra de las actividades fue un visionado especial del largometraje A salto de mata, basado en los diarios del poeta oriolano José Luis Zerón. Ese mismo día se presentó el libro Dirección y producción de festivales de cine de Miguel Herrero, con prólogo de Antonio Sempere, lo que complementó la oferta cultural del festival.
Durante la ceremonia de clausura se entregaron varios premios, entre ellos el reconocimiento al mejor proyecto de largometraje, el título Mutis de Pol Diggler. El director alicantino Javier Marco, uno de los más galardonados en la historia del festival, mantiene un estrecho vínculo con Almarcha, con quien ha trabajado en varios proyectos presentados en Sax.
