Tras deslumbrar en la alfombra roja del Festival de Cannes con dos elegantes vestidos negros semitransparentes, Helena Christensen aprovechó para descansar y disfrutar del sol en el Hotel du Cap-Eden-Roc, uno de los sitios más exclusivos de la Costa Azul francesa.
En las imágenes captadas, Christensen aparece con un traje de baño de una pieza sin tirantes, estampado y con un corte en la espalda, mientras descendía las escaleras hacia la zona de natación. Mostraba una sonrisa relajada y llevó su cabello recogido en un moño, transmitiendo un aire de tranquilidad tras sus apariciones públicas.
Durante su jornada de ocio, la modelo fue vista apoyada contra una pared de piedra, conversando con amistades, y después salió del agua por una escalera tras darse un chapuzón.
En las noches anteriores, Christensen lució en Cannes un vestido negro sin espalda con un escote pronunciado rematado en terciopelo y una falda completamente transparente con encaje, que revelaba su ropa interior de talle alto. En otra ocasión, eligió un diseño similar para la Gala Knights of Charity, destacándose nuevamente por su estilo audaz y sofisticado.
La modelo ha declarado en entrevistas que no siente presión por mantener un cuerpo perfecto, priorizando siempre la familia, la alimentación saludable y la conexión con la naturaleza. Su enfoque al ejercicio es para mantener un cuerpo fuerte y postura correcta, no por estética.
Además, Christensen recomienda a sus seguidores ser creativos con la actividad física, integrando movimientos en tareas cotidianas como limpiar o hacer la colada. Su actividad favorita es nadar, y no duda en meterse al agua cada vez que pasa cerca de un cuerpo de agua, sin importar lo que digan los demás sobre la condición del lugar.
