El Festival de Cine Alemán celebró su 25ª edición con la proyección especial de Metrópolis, obra maestra de Fritz Lang que cumple un siglo desde su creación. El filme, que imagina un futuro distópico marcado por la desigualdad social y el avance tecnológico, volvió al presente para abrir las celebraciones por los 60 años del Goethe-Institut en México.

La función se realizó en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, acompañada por una musicalización original e interpretada en vivo por 2Contrabajos, un ensamble conformado por Quique Rangel, fundador de Café Tacvba; Mike Sandoval, compositor e improvisador; y Denise Gutiérrez, líder de Hello Seahorse! y MexFutura. Esta combinación unió la herencia cinematográfica alemana con la innovación musical contemporánea mexicana, creando una experiencia audiovisual única.

El tema central de esta edición, denominado Futuros Desobedientes, reflexionó sobre el contexto sociopolítico actual, marcado por el aumento de fronteras, conflictos y polarización, y propuso imaginar futuros alternativos como un acto político y poético. El cine se posiciona así como una herramienta que abre nuevas perspectivas para cuestionar narrativas dominantes y explorar otras formas de pensar el amor, la identidad, la memoria y la pertenencia.

Metrópolis muestra una ciudad dividida entre una élite privilegiada que vive en la superficie y una gran cantidad de trabajadores que sostienen las máquinas desde las profundidades. Joh Fredersen, el controlador de este sistema, mantiene el poder desde la Nueva Torre de Babel, mientras su hijo Freder representa una esperanza de cambio al desafiar ese orden establecido.

Este filme no solo destaca por su impacto en la historia del cine, sino también por su vigencia simbólica y política, especialmente en la actualidad, cuando imaginar futuros distintos se vuelve una acción radical y necesaria. La edición 25 del Festival usó esta proyección para traer a primer plano la importancia de la desobediencia como gesto de esperanza y transformación.