El 5° Festival Regional de Cine Arbolito finalizó con una ceremonia de premiación que congregó a creadores, estudiantes y público en general en Santa Clara del Mar, confirmando su crecimiento como evento cultural en la región. Con entrada libre y gratuita, la jornada dominal se desarrolló en una sala llena, reflejando el respaldo social al cine inclusivo y a la promoción del talento emergente.
Entre los espacios más destacados del festival se encontró la sección competitiva “Raíces”, dedicada a largometrajes que reflejan las historias y particularidades locales. Además, se ofrecieron retrospectivas, animaciones, trailers, seminarios, masterclass y talleres de trabajo en progreso, enriqueciendo la experiencia audiovisual y educativa para todos los asistentes.
El intendente Walter Wischnivetzky resaltó la consolidación del festival como una “fiesta del cine regional” y subrayó el papel fundamental de la Escuela Municipal de Cine en la formación de nuevos realizadores, enfatizando la cultura como un derecho que fortalece la comunidad. Por su parte, el secretario de Cultura, Germán Montes, destacó la importancia de considerar el arte como política de Estado, resaltando la función social del festival para dar voz y futuro a la región.
Los galardones principales reconocieron el trabajo destacado de películas y profesionales locales, con categorías que valoraron dirección, guion, actuación y música, entre otros aspectos técnicos y artísticos.
- Mejor película ficción: Olivia
- Mejor película documental y Mejor dirección: No abras los ojos y tendrás mi piel – Felipe Rodriguez Bozzani
- Mejor actuación femenina: Ángeles Cruz (Sobre las olas)
- Mejor guion: No abras los ojos y tendrás mi piel – Felipe Rodriguez Bozzani
- Mejor dirección de fotografía: Olivia
- Mejor banda sonora: Sobre las olas
- Premio del público: Cortos: Amelia; Largo: Qonoc
Este festival no solo se consolidó como un punto de encuentro para el cine regional sino que también confirmó su compromiso con la inclusión, la formación de nuevos talentos y la visibilización de relatos propios. La presencia constante de actividades formativas y el apoyo institucional fortalecen un espacio que invita a consolidar la producción audiovisual como herramienta de transformación social y cultural para la comunidad.
