Valladolid vuelve a convertirse en un punto clave para los aficionados al cine fantástico y de terror con su festival internacional PUFA, que en esta edición presentó una programación renovada y ambiciosa. El evento tuvo lugar en espacios emblemáticos como los Cines Broadway y el Auditorio FUNDOS, ofreciendo una amplia variedad de propuestas del 4 al 11 de julio.

Una de las novedades más relevantes fue el estreno en España de Insaciable (Saccharine), dirigida por Natalie Erika James, reconocida figura del terror australiano contemporáneo. Esta película, que inauguró el festival, aborda la obsesión por la estética y la transformación corporal dentro del género conocido como horror corporal, un subgénero que gana protagonismo en la programación. La película contó además con un lanzamiento comercial posterior en toda España, impulsado por la distribuidora Diamond Films.

El festival exhibió una selección de 19 estrenos internacionales, entre ellos primicias mundiales y europeas, lo que refuerza el posicionamiento de Valladolid como un destino para el cine fantástico a nivel global. Desde producciones que han impactado en festivales como Berlinale, Toronto o Venecia, hasta exhibiciones que recorrieron cuatro continentes, PUFA amplió el panorama cultural del género.

En la Sección Oficial compitieron largometrajes como Appofeniacs, que explora el tecno-terror a través de deepfakes, y la surcoreana Samakdo, que ofrece una mirada al terror folk. Otro título destacado fue Went Up the Hill, una producción neozelandesa con una atmósfera sobrenatural donde participó la actriz Vicky Krieps.

La sección Aquelarres se mantuvo como el espacio para el cine independiente y más experimental, con propuestas como la argentina El llanto del perro y la japonesa Grand Ciel, que utiliza el terror para criticar la explotación laboral. Este apartado incluyó estrenos mundiales como The Waiting Man de Suecia y Killing Time de Corea, consolidando la apuesta del festival por nuevas voces y perspectivas diversas.

PUFA reafirmó así su vocación de promover un cine fantástico que combina innovación, diversidad cultural y nuevos enfoques temáticos, posicionando a Valladolid en el mapa de festivales especializados y atrayendo un público creciente interesado en la evolución de este género cinematográfico.