En la recta final de la producción de Toy Story 2, un error humano casi borró el 90 % del material del filme, un golpe devastador que pudo destruir todo el proyecto. Un empleado de Pixar ejecutó por error un comando de eliminación en los servidores donde se almacenaba el avance de la película, dejando solo cuatro archivos intactos de los cuarenta originales.
La situación se agravó por el mal funcionamiento de los servidores de respaldo, que llevaban un mes sin operar correctamente. Esto eliminó la posibilidad de recuperar la información desde copias de seguridad, sembrando la preocupación de que años de trabajo se habían perdido para siempre.
La esperanza llegó gracias a la previsión de Galyn Susman, directora técnica que trabajaba desde su casa durante su licencia por maternidad. Susman mantenía sincronizados los archivos de la película en su computadora personal, lo que permitió preservar casi todo el material borrado. Sus colegas llevaron con cuidado su laptop al estudio para comenzar un proceso minucioso de recuperación archivo por archivo.
Curiosamente, la versión recuperada no fue aprobada por los directivos de Pixar, quienes decidieron reescribir gran parte del guion y la producción, resultando en la película que el público llegó a conocer y amar. Sin embargo, en un giro inesperado, Susman fue despedida de Disney en 2023, años después de salvar una de sus franquicias más icónicas.
Este episodio pone en evidencia la importancia crítica de realizar copias de seguridad confiables y la vulnerabilidad que puede generar la dependencia de sistemas defectuosos. Además, resalta cómo la colaboración y la previsión individual pueden salvar proyectos que parecían irremediablemente perdidos.
