Alrededor de 850,000 usuarios australianos que habían contratado Amazon Prime con pago anticipado descubrieron anuncios en la plataforma Prime Video sin que se les hubiera solicitado consentimiento previo. Estos suscriptores no podían evitar la publicidad ni recuperar el dinero de los meses previamente abonados, salvo pagando un adicional para eliminar los anuncios.

La Comisión Australiana de Competencia y Consumidor (ACCC) interpuso una demanda ante la Corte Federal, argumentando que Amazon Australia introdujo cláusulas abusivas en los contratos estándar de más de un millón de suscriptores anuales. Según la ACCC, esos términos permitieron modificar unilateralmente el servicio y las condiciones ya pactadas, sin ofrecer compensaciones ni opciones para los usuarios afectados.

El organismo regulador señala que, al incorporar publicidad en Prime Video, Amazon se amparó en esas cláusulas injustas para modificar un servicio que hasta entonces había sido respetado como libre de anuncios. La demanda afecta tanto a Amazon Commercial Services Pty Ltd, la filial australiana, como a Amazon.com Services LLC, la matriz estadounidense, responsable de la decisión global de insertar anuncios.

Desde noviembre de 2023, Australia implementó un régimen jurídico que impone fuertes sanciones por cláusulas abusivas en contratos de consumo. Con multas que pueden alcanzar hasta 50 millones de dólares o un porcentaje significativo de ingresos ajustados, esta norma busca proteger a los consumidores frente a modificaciones unilaterales que alteran lo contratado.

Más de 600,000 suscriptores renovaron o se suscribieron tras la entrada en vigor de esta regulación, y sus contratos estarían protegidos bajo este nuevo marco legal. Por su parte, Amazon dijo que revisa detalladamente el caso y ha colaborado con la ACCC, sin aclarar si planea disputar las acusaciones.