Tyra Banks presentó una demanda por difamación contra Netflix y los responsables de la docuserie Reality Check: Inside America’s Next Top Model, argumentando que el contenido fue manipulado para crear una versión engañosa de su participación y del historial del reality show.

En la demanda, presentada en un tribunal federal de Los Ángeles, Banks explica que su entrevista original duró tres horas y media, pero la producción redujo sus declaraciones a solo 16 minutos, eliminando contexto clave que mostraba su responsabilidad y perspectiva real sobre varios temas.

Uno de los puntos más controvertidos que señala la demanda es la forma en que la serie abordó una presunta agresión sexual contra una concursante, insinuando que Banks minimizó el hecho y reaccionó confundida al ser cuestionada. Su equipo legal sostiene que esta representación es incorrecta y producto de una edición selectiva y manipulaciones intencionales del material grabado.

Además, Tyra Banks denuncia que no fue informada con anticipación sobre las preguntas relacionadas con la agresión durante la entrevista, ni tuvo acceso a la versión final del documental hasta un día antes de su estreno público, por lo que no pudo comprobar la veracidad de las afirmaciones o responder antes de la difusión.

La demanda añade que, tras la publicación de la docuserie, Banks recibió una respuesta negativa inmediata, incluyendo ataques en redes sociales y una campaña de reseñas negativas a su heladería SMiZE + DREAM en Sídney.

Por último, el equipo legal de Banks aseguró que Netflix y el estudio EverWonder Studio rechazaron la solicitud de entregar las entrevistas completas, dejando a Banks sin oportunidad justa para rectificar o aclarar los hechos presentado en el documental, lo que motivó finalmente la acción legal para buscar una respuesta formal.