Cate Blanchett, doble ganadora del Oscar, participó en una clase magistral en el Festival Internacional de Cine de Cannes donde expresó su preocupación por la creciente influencia de la inteligencia artificial (IA) en la industria cinematográfica. La actriz australiana destacó que, aunque la IA puede ser una herramienta interesante, su uso excesivo podría llevar a una producción homogénea y carente de inspiración, amenazando la creatividad y diversidad del cine.

Blanchett enfatizó la importancia del contacto humano y la conversación directa para vivir plenamente una experiencia cinematográfica, subrayando que ir a un bar tras ver una película para debatirla también forma parte del arte del cine. Frente a la digitalización acelerada, la actriz defendió el valor de los intérpretes y las narrativas auténticas, advirtiendo sobre un futuro incierto para los profesionales ante el avance de las tecnologías generativas que pueden suplantar identidades y trabajos.

El marco de la intervención fue la actual edición del Festival de Cannes, que celebra a figuras destacadas como Peter Jackson, John Travolta y Barbra Streisand con Palmas de Oro Honoríficas, reconocimientos que ponen en valor trayectorias cinematográficas emblemáticas. Además, el evento mantiene sus clases magistrales como espacios esenciales donde artistas y creadores comparten sus vivencias, perspectivas y los desafíos que enfrenta el cine contemporáneo.

En este contexto, la reflexión de Blanchett cobra relevancia al abordar la tensión entre la tecnología y la creatividad, alertando sobre la posible pérdida de diversidad frente a la uniformidad que la IA podría imponer. Su mensaje apunta a preservar el arte del cine como experiencia humana, colectiva y variada, lejos de la monotonía que provocaría una producción dominada por algoritmos.