Un grupo de niños y adolescentes de entre 11 y 17 años recita con naturalidad nombres como Patricio Guzmán, Chantal Akerman o Jonas Mekas, cineastas reconocidos en el mundo del documental y la ficción experimental. Su conocimiento no proviene de un consumo casual, sino de un proceso educativo único que combina la enseñanza de la historia, la técnica y la reflexión cinematográfica.

Este fenómeno es posible gracias a Cinema en Curs, un programa que durante más de dos décadas ha introducido a estudiantes en la creación audiovisual en diversas regiones como Cataluña, Comunitat Valenciana, Galicia, Madrid, Euskadi, Argentina, Chile y Alemania. El núcleo del proyecto consiste en que cada grupo escolar produce una película, guiado por cineastas activos, quienes acompañan todo el desarrollo: desde la selección y análisis de películas, pasando por talleres técnicos, hasta la creación final de obras que pueden durar entre 15 y 30 minutos.

El método propone ejercicios prácticos muy variados, como filmar nubes, árboles o retratos, imitando a los pioneros del cine o explorando formas no convencionales de narrar. Esto no solo favorece el aprendizaje de habilidades audiovisuales, sino que también invita a los participantes a observar su entorno y su propia subjetividad con nuevos ojos. De este modo, los estudiantes aprenden a desarrollar una voz propia y a construir relatos alejados de estereotipos comerciales, acercándose a miradas autorales profundas y personales.

Durante el proceso, los jóvenes reflexionan sobre cómo comunicar emociones o pensamientos mediante imágenes, y se familiarizan con diferentes estilos y referencias cinematográficas. Por ejemplo, toman inspiración para cartas filmadas de obras como News from Home de Akerman o escenas donde el foco está en la expresión de los protagonistas más que en el paisaje que los rodea, como ocurre en Shoah. Este contacto con un cine más libre y experimental amplía su horizonte cultural.

El programa nació en 2004, promovido por la asociación cultural A Bao A Qu y cuenta con la dirección de Núria Aidelman y Laia Colell, quienes entienden la cultura y el cine como herramientas esenciales para la educación y el desarrollo personal. Su propuesta plantea que aprender cine es también aprender a mirar el mundo de otra manera, más atenta, diversa y crítica.