En el corazón de la plaza de Callao, sobre la emblemática Gran Vía madrileña, se alza el Cine Callao, un referente cultural que desde 1926 ha protagonizado varios hitos en la historia del cine en España. Fue el primer espacio dedicado exclusivamente a la proyección cinematográfica y una gran obra del arquitecto Luis Gutiérrez Soto, representante del estilo Art Decó en Madrid.
Este cine revolucionó la experiencia audiovisual del país al ser la primera sala que proyectó en junio de 1929 una película sonora y hablada, «El cantor de Jazz». Poco después, en mayo de 1930, exhibió «El cuerpo del delito», la primera película rodada en español en Hollywood, lo que amplió el acceso del público hispanohablante a producciones internacionales. Otro gran avance tuvo lugar en 1935, cuando el Callao presentó «Becky Sharp» (conocida entonces como «La feria de las banalidades»), que fue la primera película en color exhibida en España.
Además, en 1953 proyectó «Los crímenes del museo de cera», la primera película en 3D en el país. Estos eventos históricos confirman el papel vanguardista que tuvo esta sala, que a lo largo de los años ha incorporado tecnología puntera, como las pantallas digitales inauguradas en 2011, consideradas las más grandes de España. Este avance reemplazó a los tradicionales carteles luminosos y consolidó su estatus como un punto de referencia para la exhibición cinematográfica moderna.
El Cine Callao ha evolucionado físicamente además de tecnológicamente. Su azotea funcionó en sus inicios como cine de verano con capacidad para más de 300 butacas, experiencia que se interrumpió con la Guerra Civil, aunque fue reabierta en 2025 para eventos corporativos. En su planta sótano, el espacio ha albergado actividades diversas, desde un café hasta una sala de billar y posteriormente la popular sala de fiestas Xenon, transformada en 1997 en la actual Sala 2 del cine. Su versátil Sala 1 permite desmontar las butacas para crear un espacio diáfano de más de 400 metros cuadrados, abierto a múltiples usos.
Así, el Cine Callao sigue siendo un protagonista cultural de la Gran Vía, una arteria icónica de Madrid que se prolonga más de 1.300 metros y donde conviven arquitectura histórica con la modernidad del ocio y la cultura audiovisual. Este cine centenario mantiene un legado que continúa marcando la evolución del cine en España y ofreciendo nuevas experiencias a sus visitantes.
