«La isla olvidada» narra la historia de Jo y Raissa, dos amigas inseparables desde la infancia que están por separarse tras graduarse del instituto. En la noche que celebran juntas, descubren un portal hacia Nakali, una isla mágica llena de criaturas mitológicas provenientes del folclore filipino. Este lugar, cuyo nombre significa «olvidado» en tagalo, las confronta con retos inesperados que pondrán a prueba su amistad y sus recuerdos compartidos.

La trama se centra en la urgencia de Jo y Raissa por regresar a casa sin perder el vínculo que las une. Allí conocen a Raww, un hombre perro torpe pero amable, y a una variedad de criaturas singulares, mientras que deben evitar a Manananggal, un demonio que roba la memoria y amenaza con borrar sus recuerdos más preciados. Esta amenaza añade tensión a una aventura que combina fantasía, nostalgia y un sentido profundo de lealtad.

El elenco de voces cuenta con la participación de la reconocida Liza Soberano, quien da vida a Jo, y de Raissa, interpretada por otra destacada actriz. Dave Franco presta su voz al carismático Raww, mientras Lea Salonga, legendaria intérprete asociada a películas clásicas de Disney, encarna a la oscura Manananggal. Además, el reparto incluye talentos como Jenny Slate, Manny Jacinto, Dolly de Leon, Jo Koy y Ronny Chieng, aportando diversidad y dinamismo al filme.

Detrás de esta producción están Joel Crawford y Januel Mercado, directores y guionistas nominados al Óscar, quienes buscaron destacar la importancia de la amistad femenina con un enfoque cultural significativo. Inspirados por sus propias experiencias, construyeron una historia que homenajea a las mujeres en sus vidas y a las tradiciones filipinas, buscando resonar con un público global y ofrecer una narrativa fresca dentro del cine animado.

«La isla olvidada» combina aventura y fantasía con un mensaje sobre mantener viva la memoria y los vínculos más allá de la distancia y el tiempo, haciendo de esta película una invitación para compartir momentos con seres queridos. Su enfoque en la cultura filipina también representa una mirada respetuosa hacia mitos y leyendas locales, aportando diversidad y autenticidad al género.