La próxima edición de los Globos de Oro incluirá cambios importantes en sus reglamentos sobre el uso de inteligencia artificial (IA) en las producciones cinematográficas. La organización responsable aceptará que se utilice IA generativa, pero siempre que el talento humano siga siendo el motor principal en la creación, dirección y actuación.

Las nuevas directrices especifican que la dirección creativa, la autoría del guion, la composición musical y la animación deben ser lideradas exclusivamente por personas, no por algoritmos. De este modo, la IA se configura solo como una herramienta de apoyo, y no como un reemplazo de las aportaciones artísticas fundamentales.

Respecto a la actuación, queda prohibida la postulación de candidaturas donde la interpretación haya sido dominada por tecnología algorítmica. Los aspectos expresivos esenciales, como las emociones faciales, movimientos corporales y voces, deben ser ejecutados por el intérprete acreditado. Sin embargo, se permitirá el empleo de IA para retoques técnicos puntuales, como el rejuvenecimiento, envejecimiento o modificaciones estéticas, siempre que la esencia de la actuación original permanezca intacta.

Para asegurar que estas normas se respeten, las producciones candidatas deberán entregar informes detallados sobre cada uso de IA involucrado en la obra final. El Comité de Elegibilidad de los Globos de Oro tendrá la facultad de auditar esos documentos y solicitar materiales adicionales para confirmar que la tecnología no ha reemplazado la creatividad humana.

Este posicionamiento muestra una postura más flexible que la de otras instituciones, como la Academia de Hollywood, que aplican regulaciones más estrictas sobre la IA. Con la edición 2027 en puertas, la transparencia en el empleo de tecnología se instala como requisito fundamental para la competencia en la temporada de premios.