En un giro inesperado en la taquilla, dos películas independientes han eclipsado a la producción de Disney "The Mandalorian and Grogu" durante su segundo fin de semana en salas. "Obsession" y "Backrooms", obras de bajo presupuesto, han conquistado al público a pesar de contar con temas de terror y tramas poco convencionales.
"Obsession" sorprendió al aumentar sus ingresos en taquilla un 39% en su segunda semana sin expandir notablemente el número de salas. Posteriormente, logró otro incremento estimado en un 10%, sumando más de 26 millones de dólares solo en ese fin de semana, y acumulando en Estados Unidos un total que supera los 104 millones. Su éxito global alcanzó cerca de 148 millones de dólares, multiplicando por 148 su bajo presupuesto estimado en un millón, además de generar utilidades netas ampliamente superiores.
Por otro lado, "Backrooms" debutó con una recaudación nacional que triplicó las expectativas iniciales, superando los 81 millones de dólares. Con un presupuesto modesto de 10 millones, la película ya logró cubrir sus costos y acumular ganancias netas significativas gracias a su estreno global que superó los 118 millones de dólares. A pesar de críticas variadas por la complejidad de su argumento, ha conseguido una aceptación positiva dentro del público.
Estas cifras resultan aún más impactantes en contraste con el desplome sufrido por "The Mandalorian and Grogu", que cayó un 69% en ingresos durante su segundo fin de semana, posicionándose en tercer lugar. Esta caída representa el peor inicio histórico para una producción de Star Wars, superando incluso la baja marca de "Solo: A Star Wars Story".
El fenómeno demuestra un cambio de preferencias en la audiencia, que ha respaldado con entusiasmo propuestas independientes que desafían las fórmulas convencionales y apuestan por riesgos creativos en el género del terror.
