En el capítulo „Yesterday's Enterprise“ de Star Trek: The Next Generation, la capitana Rachel Garrett muere de manera brutal tras un ataque klingon, pero lo que llama la atención es que el fragmento que la atraviesa no es un trozo cualquiera, sino una pieza del ala de un modelo de la serie de anime The Super Dimension Fortress Macross. Este detalle oculto revela la estrecha relación y admiración que los guionistas tenían por la animación japonesa.
La Enterprise-C viaja accidentalmente al futuro en este episodio, alterando la realidad y poniendo a Starfleet en una posición complicada frente a los klingon. Picard persuadió a Garrett para que regrese al pasado y se sacrifique, pero tras el ataque, ella muere, dejando visible el trozo de shrapnel que los fanáticos descubrieron es en realidad un ala de un VF-1 Valkyrie, el famoso mecha de Macross.
Rick Sternbach, ilustrador del departamento artístico de Star Trek: The Next Generation, confirmó que este detalle no fue único: el mismo modelo sirvió para construir versiones a escala de la nave Constellation-class que aparece en la serie. Este tipo de nave es particularmente significativa porque es la misma que confundía con el Stargazer, la embarcación que Picard comandaba antes de asumir el mando del Enterprise-D.
Más allá de este homenaje, los guionistas de la serie introdujeron múltiples referencias al anime en varios capítulos, mostrando su pasión por títulos como Dirty Pair, que se menciona indirectamente en episodios como „A Matter of Perspective“ y „Peak Performance“. Estos guiños reflejan cómo la apreciación de la cultura japonesa influyó en la narrativa de Star Trek, acercando dos universos de ciencia ficción a través de detalles visuales y narrativos.
