La reciente nominación en Toronto de una película protagonizada por la actriz fallecida Allwell Ademola generó una profunda conmoción en el entorno de Nollywood. Rotimi Salami, colega y amigo cercano de la actriz, manifestó su desconsuelo ante la noticia y reconoció que representaría la oportunidad en solitario, al no contar con la presencia de Allwell para compartir el reconocimiento.
Salami explicó en sus redes sociales que la película fue seleccionada en la categoría de Mejor Película dirigida por una mujer, un homenaje tardío a la contribución de Ademola. Sin embargo, la alegría del logro se ve marcada por la ausencia física y emocional de la actriz, fallecida tras un infarto en su casa. El actor señaló que, aunque la pérdida le causa un gran sufrimiento, debe seguir adelante por su familia y por quienes mantienen viva la memoria de Allwell.
El intérprete explicó que conocía las afecciones de salud de la actriz, entre ellas el asma, y que siempre fue responsable con su cuidado personal. A pesar de ello, una situación de paro cardíaco terminó con su vida, dejando un vacío notable en Nollywood. Salami narró cómo durante años compartieron juntos el cambio de año, un ritual emocional que en el último fue imposible realizar.
Tras el funeral, el actor dirigió un mensaje de agradecimiento a sus colegas y a la comunidad artística por el apoyo recibido en momentos difíciles. Además, expresó su dolor ante las críticas hechas por personas que consideró insensibles, refutando que el recordar y valorar el trabajo de Ademola no es una forma de explotación, sino un acto de respeto y memoria.
Salami compartió recuerdos audiovisuales junto a la fallecida, para quien la pérdida es aún difícil de aceptar. Al evocar esas imágenes y momentos, reafirmó su compromiso de mantener vivo el legado de Allwell, honrando su trabajo y su amistad en un panorama donde la mortalidad golpea fuerte a la industria cinematográfica.
