El sexto día del Festival de Cannes se destacó por la presencia elegante de Mouni Roy y Jacqueline Fernandez, quienes apostaron por el negro como color protagonista. Cada una ofreció una interpretación distinta de la moda de gala, adaptando sus looks a la atmósfera del icónico evento cinematográfico.

Mouni Roy optó por una combinación audaz que mezcló detalles vintage con una estética contemporánea. Su vestido negro de cuello halter con apliques blancos destacó por una silueta ajustada que marcó un balance entre la feminidad y la fuerza. Completó el conjunto con una chaqueta estructurada que aportó un aire editorial, mientras que las medias negras y las botas a la rodilla acentuaron una apariencia estilizada y sofisticada. Para enfatizar la sobriedad de su atuendo, llevó el cabello recogido en un moño pulido y un maquillaje fresco con enfoque en ojos definidos y labios neutros.

Por su parte, Jacqueline Fernandez brilló con un vestido mini negro de hombros descubiertos, decorado con detalles brillantes que captaron la luz de Cannes. Su elección se inclinó hacia la feminidad clásica y el glamour propio de la alfombra roja. Combinó el vestido con joyería de diamantes que resaltó la exclusividad del look, mientras que su melena suelta en ondas suaves y un maquillaje luminoso con labios brillantes y ojos resaltados completaron su estilismo. Sus zapatos de tacón negro integraron armónicamente el conjunto, enfatizando la delicadeza y sofisticación que buscaba transmitir.

Ambas actrices reafirmaron la vigencia del color negro en eventos internacionales de moda, demostrando que este puede ser interpretado desde perspectivas muy diversas. Mientras Mouni Roy presentó una propuesta con una estructura fuerte y detalles calculados, Jacqueline Fernandez apostó por un estilo más clásico y lleno de brillo, aportando así dos naturalezas complementarias al mismo código de vestimenta.