Moritz de Hadeln, una figura clave en la promoción y consolidación del cine internacional, falleció a los 85 años en un hospital de Suiza debido a complicaciones tras una intervención médica reciente. Su carrera abarcó más de 30 años al frente de algunos de los festivales de cine más importantes del mundo.

De Hadeln dirigió el Festival Internacional de Cine de Berlín, conocido como Berlinale, desde 1980 hasta 2001, periodo en que transformó el evento en uno de los encuentros cinematográficos más destacados a nivel global. Antes de eso, estuvo al mando del Festival Internacional de Cine de Locarno entre 1972 y 1977, y tras su paso por Berlinale, en 2002 se convirtió en el primer director artístico extranjero del Festival de Cine de Venecia.

Originario de Exeter, Inglaterra, Moritz de Hadeln empezó su carrera como fotógrafo y realizador de documentales. Junto a su esposa Erika, fundó en 1969 el Festival Internacional de Cine Documental de Nyon, en Suiza. A lo largo de su trayectoria también participó como jurado en numerosos festivales internacionales, entre ellos Karlovy Vary, Moscú, Montreal, y Teherán, además de ser miembro de la Academia Europea de Cine.

Su legado es reconocido por haber moldeado el paisaje del cine contemporáneo y haber consolidado espacios clave para la industria y la cultura cinematográfica mundial. Berlinale difundió un mensaje de condolencia a la familia del cineasta y recordó su rol esencial para el cine internacional.