Un colectivo de estudiantes del último año de comunicación en la Universidad de Piura impulsa el cortometraje Silencio 25, una obra de ficción que aborda dilemas éticos y sociales vinculados a la ética periodística y la corrupción en los medios de comunicación. La historia se centra en un periodista que debe enfrentar una decisión difícil cuando su madre enferma, enfrentando la presión económica y el desafío de mantener sus principios frente a la tentación del dinero.

La dirección está a cargo de Luis Lozada, quien busca mostrar cómo los valores pueden vulnerarse bajo circunstancias extremas. La producción corre por cuenta de Bertha Agurto, reconocida por obtener un estímulo estatal para otro cortometraje, lo que evidencia un respaldo institucional para nuevas voces audiovisuales en la región de Piura.

Actualmente, el equipo de Silencio 25 ejecuta una campaña de financiamiento colectivo en la plataforma Juntta con la finalidad de cubrir gastos de rodaje, postproducción y distribución. También aspiran a presentar su trabajo en festivales y espacios de exhibición nacionales, apuntando a consolidar la industria audiovisual en el norte del país.

Este proyecto subraya la capacidad del cine regional peruano para contar historias con profundidad social y cultural, mientras busca posicionarse ante audiencias tanto locales como internacionales, evidenciando el creciente interés y potencial del sector audiovisual en regiones fuera de los principales centros de producción.