Kristen Stewart llamó la atención en el Festival de Cannes al lucir un vestido largo de la colección otoño/invierno de Chanel acompañado de zapatillas negras, una combinación que refleja su estilo personal entre la elegancia y lo casual.

El vestido, diseñado por Matthieu Blazy, director creativo de Chanel, presenta un ajuste ceñido con detalles en crochet y tejido de punto que dejan entrever fragmentos de piel, especialmente en la zona del torso, mientras la falda amplia exhibe patrones geométricos en rojo y negro que terminan en hilos sueltos que simulan una discreta franja. Esta pieza conjuga la sobriedad de la alta costura con un aire moderno y desenfadado.

El detalle que marcó la diferencia fue la elección de su calzado: unas zapatillas bajas negras de la marca Converse, que Stewart ya ha adoptado como firma de su estilo en alfombras rojas y eventos. Según su estilista, esta decisión no solo buscaba comodidad, sino transmitir una actitud joven y auténtica, alejándose de la rigidez habitual del calzado formal. Este contraste potencia la dualidad entre sofisticación y rebeldía que la actriz promueve en su imagen pública.