Moritz de Hadeln, figura clave en la historia del Festival Internacional de Cine de Berlín, murió a los 85 años en Suiza. Su paso por la Berlinale duró más de dos décadas, en las que impulsó transformaciones decisivas para el evento y amplió su alcance cultural y geográfico.

De Hadeln asumió la dirección del festival en 1980, sucediendo a Wolf Donner justo después de que éste trasladara la Berlinale de junio a febrero. Durante su gestión, revitalizó el mercado de cine asociado al festival, creando en 1988 el European Film Market, un espacio para la industria que continúan organizando actores clave del sector. También apoyó la creación y consolidación del Teddy Award, premio que reconoce películas sobre temática LGBTQ+, desde su primera entrega en 1987.

Bajo su liderazgo, la Berlinale pudo celebrar una apertura inédita al programar películas desde el Berlín Oriental tras la caída del Muro en 1989. Esta integración territorial se reflejó en la programación y permitió encuentros culturales inéditos, como la colaboración entre cineastas de China y Taiwán, lo que marcó un hito político y artístico.

Fue pionero en acercar el cine chino emergente a Occidente, presentando títulos como Red Sorghum, que obtuvo el Oso de Oro en 1998. En 1993, la Berlinale fue plataforma para la reconciliación cultural entre China y Taiwán, al premiar conjuntamente a sus cineastas destacados.

Uno de los mayores retos que enfrentó fue la reubicación del festival de Berlín Occidental a Potsdamer Platz, en el antiguo Berlín Oriental, en el año 2000. La edición inaugural en este nuevo escenario se abrió con una película de Wim Wenders, símbolo del cambio geopolítico y cultural de la ciudad.

A pesar de su prolongada carrera, en 2001 su contrato fue abruptamente finalizado, lo que generó una fuerte reacción en la comunidad cinematográfica. Su sucesor, Dieter Kosslick, continuó la labor hasta 2019, antes de ceder la dirección a la dupla Carlo Chatrian y Mariette Rissenbeek.

Tras la Berlinale, De Hadeln dirigió el Festival de Venecia durante dos ediciones y coordinó la programación de la primera edición del Festival Internacional de Cine de Montreal en 2005.

Antes de dedicarse a la dirección de festivales, comenzó trabajando como fotógrafo independiente y realizó su primer documental en 1963. En 1969, junto con su esposa Erika, fundó el Festival Internacional de Documentales de Nyon, conocido hoy como Visions du Réel, festival que dirigió hasta 1979 y que sigue siendo un referente en el género documental.

La trayectoria de Moritz de Hadeln refleja un compromiso constante con la apertura cultural y la innovación en la industria cinematográfica europea, dejando un legado fundamental en uno de los festivales más importantes del mundo.