Akihiro Miwa, figura legendaria del espectáculo japonés y voz memorable en las emblemáticas películas de Studio Ghibli, falleció a los 91 años. Miwa fue el responsable de interpretar a personajes tan potentes como Moro, la diosa loba en 'La princesa Mononoke', y la Bruja del Páramo en 'El castillo ambulante', dos papeles que definieron la atmósfera y profundidad de estas obras cinematográficas.
Con una carrera que abarcó cerca de ocho décadas, Miwa no solo se destacó como actor de voz, sino también como cantante, compositor y activista. Nació en Nakasaki en 1935 y fue reconocido no solo por su talento artístico, sino por su estilo único como drag queen y su postura crítica contra el militarismo japonés, marcada por sus vivencias en la Segunda Guerra Mundial durante su infancia.
Su voz se convirtió en símbolo de fuerza y personalidad, logrando incluso hacer reír a Hayao Miyazaki durante las grabaciones de 'La princesa Mononoke', señal de la profunda conexión del actor con su personaje. Más allá de Studio Ghibli, Miwa prestó su talento a producciones como 'Pokémon: Arceus y la Joya de la Vida', consolidando su legado en la industria del doblaje japonés.
En los últimos meses antes de su fallecimiento, anunciado por su agencia, Miwa había reducido sus apariciones públicas pero su influencia permanece intacta. Su legado abarca teatro, televisión, literatura y música, además de su papel como una voz activa en temas sociales. La pérdida de Akihiro Miwa representa el adiós a una de las voces más icónicas y versátiles del anime y la cultura japonesa contemporánea.
