En Florida avanza la filmación de A Land Remembered, una serie de televisión basada en la novela histórica homónima de Patrick D. Smith. La producción cuenta con un presupuesto de 25 millones de dólares y reúne a un elenco encabezado por Philip Ettinger, Lily McInerny y William Catlett, bajo la dirección y guion de Todd Wiseman, Jr., quien también co-creó el proyecto con Christa Boarini.

La primera temporada está compuesta por cuatro episodios de una hora cada uno, posicionándose en un nivel alto dentro de las producciones dramáticas para plataformas de streaming. A esta inversión se sumaron aportes del Estado de Florida y Film Tampa Bay, que aportaron cada uno medio millón de dólares, lo que demuestra el respaldo local a iniciativas audiovisuales independientes y de considerable escala.

A Land Remembered narra la historia de tres generaciones de la familia MacIvey, que transforman tierras pantanosas y tierras no fértiles en un imperio comercial integrado por ganado y cítricos, desde mediados del siglo XIX hasta el siglo XX. La trama aborda la complejidad del progreso económico en la Florida fronteriza, mostrando también el impacto ambiental que ocasiona esta expansión.

La producción destaca por sus escenas de batallas de la Guerra Civil y por la inclusión de más de 600 cabezas de ganado utilizadas en secuencias de arreo a través de paisajes de palmetos y palmeras, elementos característicos de la región. Además, la filmación es completamente independiente y planea presentarse en mercados internacionales como MIPCOM y el Festival de Toronto (TIFF), con la intención de continuar en futuras temporadas.

La serie se corrobora como un proyecto regional sólido, impulsado principalmente desde la empresa Tampa-based Tobias LLC, liderada por Wiseman, junto con productores como Colin Herlihy, Cathlee Tomkow, y otros colaboradores vinculados al cine independiente y la ganadería en Florida. El director de fotografía es Marcos Hastrup, reconocido por sus trabajos en cortometrajes premiados en Cannes.

Según el equipo creativo, esta producción representa una muestra palpable del potencial audiovisual de Florida, una región conocida dentro de la industria como el «Free State of Film» por su independencia respecto a Hollywood. Wiseman define el tono de la serie como una mezcla entre la crudeza de Yellowstone y la sensibilidad estética de Train Dreams, adaptando además el auge y la popularidad que la novela de Smith ha mantenido en la cultura local desde su publicación hace más de cuarenta años.