Las plataformas de video en streaming consolidaron su dominio en el mercado audiovisual global durante 2025, con un récord de 2.240 millones de suscripciones, un aumento anual del 17,6%. En contraste, las suscripciones de televisión paga continuaron una caída paulatina, ubicándose en 1.030 millones, lo que refleja una pérdida cercana al 2% respecto al año anterior.

Este cambio en la preferencia del consumidor se tradujo también en términos económicos, ya que por primera vez los ingresos generados por el video online superaron a los del pago por TV. Mientras que la facturación del streaming subió un 13,5% hasta los 176.000 millones de dólares, la televisión tradicional sufrió una caída del 4%, situándose en 170.000 millones, cifras que consideran tanto suscripciones como transacciones, excluyendo la publicidad.

Un factor clave detrás del crecimiento acelerado del streaming fueron los nuevos planes con publicidad subsidiada y precios más accesibles ofrecidos por operadores de telecomunicaciones y proveedores de televisión paga. Estos planes de bajo costo atrajeron a una importante masa de suscriptores sensibles al precio, impulsando la expansión, aunque con un impacto más modesto en los ingresos. Esta estrategia de captar usuarios por volumen con descuentos contrastó con el enfoque paralelo que adoptaron algunas plataformas hacia la monetización, mediante incrementos en las tarifas de suscripción en las opciones premium sin anuncios.

El análisis de la firma Omdia señala que el auge de las suscripciones impulsadas por tarifas subsidiadas será un fenómeno transitorio, dada la saturación que comienzan a experimentar los mercados más maduros. Se prevé que en 2026 el crecimiento global de las suscripciones se modere considerablemente, estimándose un avance anual del 5,6%, con un enfoque más marcado en optimizar ingresos por usuario que en crecer en número.

Estas tendencias reflejan un cambio en la industria audiovisual: mientras el video en línea amplía su cuota hasta representar el 68,4% de la base total de suscriptores de televisión y video a nivel mundial, el pago tradicional pierde terreno sostenidamente. El ingreso por suscripciones y transacciones sigue siendo fundamental, pero el modelo publicitario emerge como un elemento estratégico clave para la captación masiva.