El mercado global de video en streaming alcanzó un nuevo récord al finalizar 2025 con 2.240 millones de suscripciones, lo que representa un aumento del 17,6% respecto al cierre de 2024. Sin embargo, expertos anticipan que este crecimiento comenzará a desacelerarse, situándose en cifras de un dígito para 2026, conforme el sector ingresa en una fase más madura.
A diferencia del streaming, las suscripciones de televisión paga continuaron en descenso, con una caída del 1,8% a un total de 1.030 millones. Esta dinámica reafirma una tendencia que se mantiene desde hace años: el equilibrio entre los servicios tradicionales de TV y el video online se inclina cada vez más hacia el streaming, que ahora representa el 68,4% del total combinado de 3.300 millones de suscripciones a nivel mundial.
En términos de ingresos, el video en streaming también superó en 2025 a la televisión paga, con un crecimiento del 13,5% al alcanzar US$176.000 millones, frente a los US$163.500 millones reportados por el sector pay-TV, que tuvo una caída del 4%. Estas cifras incluyen ingresos tanto por suscripciones como transaccionales, excluyendo la publicidad.
Un motor clave detrás del impulso en el número de suscripciones fue la introducción y popularidad de las modalidades con publicidad y tarifas más bajas. Estos planes permiten atraer a consumidores sensibles a los precios, quienes optan por alternativas más accesibles para acceder a contenido online, según señala Adam Thomas, líder de prácticas en medios y entretenimiento en Omdia.
Por otra parte, plataformas de video han comenzado a centrarse menos en incrementar sus usuarios y más en maximizar ingresos de sus clientes actuales. Esto se refleja en aumentos de precio dirigidos a las suscripciones premium sin publicidad, una estrategia que se mantendrá en los próximos años para impulsar la rentabilidad.
Si bien las ofertas de bajo costo con publicidad impulsaron temporalmente el número de suscriptores, analistas advierten que esta tendencia será pasajera. Tony Gunnarsson, analista principal en Omdia, indica que ante la saturación creciente en varios mercados, la estrategia estará orientada a subir precios y optimizar ganancias, lo que conllevará un menor ritmo de crecimiento estimado en alrededor de 5,6% para todo 2026.
