La Muestra Internacional de Cine y Mujeres de Pamplona conmemora sus 40 años de historia con una exposición en el Palacio del Condestable que destaca su trayectoria y el impacto cultural generado. Este espacio exhibe 40 carteles emblemáticos, algunos de ellos creados por ilustradoras reconocidas, y rememora hitos importantes de esta festividad cinematográfica.
Desde su inicio en 1987, el festival ha permitido la exhibición de 593 películas y ha contado con la asistencia de unas 250 directoras, actrices y expertas del sector audiovisual. Con un público acumulado cercano a 70.000 espectadores, esta muestra ha funcionado como plataforma para cineastas emergentes, muchas de las cuales presentaron aquí sus primeros largometrajes antes de alcanzar reconocimiento internacional.
Entre las figuras destaca una joven Isabel Coixet que, a los 28 años, presentó su ópera prima en 1988. También visitaron la muestra directoras como Ana Díez, Deepha Mehta, Iciar Bollain y Helena Taberna, que llevaron películas significativas en la historia del cine femenino español e internacional. Más recientemente, Carla Simón expuso aquí su debut 'Estiu 1993' antes de lograr premios en festivales de renombre.
El diseño de la exposición corre a cargo de Ainhoa Ruiz Corretge, quien ha logrado conjugar la memoria visual del festival con una selección cuidada de imágenes y materiales que no cabían en los espacios habituales de los cines Golem. Además, para esta edición se destaca el cartel diseñado por la ilustradora pamplonesa Andrea Ganuza, cuya obra celebra la diversidad de las mujeres cineastas a través de un lenguaje vivo y colorido.
El cartel de Ganuza representa a seis directoras con distintas cámaras, enfatizando la riqueza que aportan las creadoras al mundo audiovisual. En la presentación, la artista agradeció la oportunidad de dar visibilidad al trabajo femenino detrás de los carteles y del cine, reafirmando el compromiso del festival por reconocer las voces de mujeres en esta industria.
Con esta exposición, la Muestra Internacional de Cine y Mujeres no sólo repasa su propia historia sino que también reivindica la importancia de continuar apoyando a las directoras y profesionales del cine, evidenciando cómo sus carreras se han entrelazado con la evolución del festival y el avance de la igualdad en el ámbito cultural.
