La película en acción real de «Moana» tuvo un estreno decepcionante en taquilla, obteniendo apenas 43 millones de dólares en Estados Unidos durante su primer fin de semana, a pesar de distribuirse en casi cuatro mil salas. Estos números contrastan con su elevado presupuesto de producción, fijado en 250 millones, sin contar lo invertido en publicidad y marketing.

Fuera del mercado estadounidense, la situación no mejoró: la película recaudó 52 millones adicionales a nivel internacional, sumando un total global de 95 millones, muy lejos de los 140 millones que Disney proyectaba antes del lanzamiento. Este rendimiento deficiente coloca a la adaptación entre los peores estrenos que ha registrado el estudio en su historial de remakes con actores reales.

El fenómeno responde en parte a la coyuntura del estreno. Al tratarse de una historia que fue llevada al cine originalmente en una versión animada hace apenas una década y con una secuela estrenada hace menos de dos años, el público familiar no mostró interés al considerar la saga todavía presente en plataformas de streaming como Disney+. La novedad no logró captar suficiente atención, a diferencia de otros remakes basados en clásicos más antiguos.

David A. Gross, experto en la industria cinematográfica, señaló que Disney revolucionó el mercado con adaptaciones en acción real que resultaron muy exitosas, tales como «El Rey León», «La Bella y la Bestia» y «Aladdín», todas basadas en películas de los años noventa. No obstante, destacó que «Moana» presenta una excepción notoria al no alcanzar ni siquiera los niveles de recaudación de títulos similares, lo que provoca que las pérdidas podrían acercarse a los 100 millones de dólares.

La crítica especializada también fue poco favorable, otorgando a la película un bajo 35% en Rotten Tomatoes, aunque el público que asistió a la sala reaccionó positivamente, dándole una calificación de «A-» en CinemaScore. A pesar de este recibimiento, la taquilla no mostró signos suficientes para justificar la inversión realizada.

El filme cuenta con la dirección de Thomas Kail, conocido por «Hamilton», y mantiene en su elenco a Dwayne Johnson como Maui, acompañado de Catherine Laga’aia en el papel principal. Sin embargo, el estreno se vio afectado por la frescura con que el público recuerda la reciente secuela animada de «Moana», que logró un desempeño destacado hace menos de dos años.

Esta situación marca un contraste con la tradición exitosa de Disney con sus adaptaciones de acción real y evidencia la dificultad de extender franquicias cuando el público aún tiene frescas las historias originales, especialmente cuando éstas permanecen accesibles en plataformas digitales.