Jack Taylor, actor nacido en Estados Unidos y una figura emblemática del cine de terror y fantástico en España, falleció a los 99 años en Madrid, informó la Academia de Cine. Taylor instaló su carrera en España desde principios de los años 60, atraído por la popularidad del ‘spaghetti western’ y el auge del cine de terror europeo.
Originalmente George Brown Rand, en sus inicios trabajó en Estados Unidos y llegó a compartir escena con Marilyn Monroe en un programa de televisión. Luego pasó por México, donde aprendió español y participó en producciones filmadas en ambos idiomas. Su traslado a España marcó el inicio de una trayectoria prolífica en producciones nacionales e internacionales.
Su filmografía incluye títulos destacados como Conan the Barbarian, La novena puerta y Mil gritos tiene la noche. Sin embargo, fue su colaboración con el director Jesús Franco, en filmes de culto como Necronomicon, La isla de la muerte, El conde Drácula y Las diosas del porno, lo que consolidó su nombre en el cine de terror europeo.
Además trabajó en otros proyectos relevantes fuera del ámbito del terror. Participó en el western Fuera de la ley, dirigido por León Klimovsky, y la película Cleopatra de Joseph L. Mankiewicz, aunque sin crédito oficial. También formó parte de la emblemática cinta experimental Vampir-Cuadecuc, de Pere Portabella, y apareció recientemente en el documental Call Me Paul, dedicado al actor Paul Naschy.
A lo largo de su carrera, Jack Taylor compartió equipo con destacados artistas españoles como Victoria Abril, Javier Bardem, Antonio Ozores y Héctor Alterio. Su figura quedó inmortalizada en una escultura del Museo de Cera de Madrid, inspirada en el personaje del doctor Knox que interpretó en la película Wax (2014), dirigida por Víctor Matellano.