El Festival de Cine Africano de Tarifa y Tánger (FCAT) comenzó su 23ª edición destacando el “nuevo misticismo africano” a través del largometraje Memory of Princess Mumbi, de Damien Hauser. Esta película, que fue ganadora del FCAT LAB 2025 y se estrenó en el Festival de Venecia, fue la encargada de inaugurar simultáneamente las sedes del festival en Tánger y Tarifa.
La gala inaugural recuperó la Cinemateca de Tánger como escenario de proyección y contó con la presencia del cineasta keniano-suizo y la actriz protagonista, Shandra Apondi. El director destacó que el apoyo del FCAT LAB fue clave para completar la película y presentarla en este festival, que consideró un espacio para cerrar un ciclo creativo.
Durante el acto, Cayetana Guillén Cuervo fue designada nueva embajadora del festival, uniéndose a la actriz Rossy de Palma en la representación del compromiso con el cine africano. Guillén Cuervo agradeció el reconocimiento y señaló que el festival construye redes de respeto y entendimiento cultural, tanto para conocernos a nosotros mismos como para acercarnos a otras realidades.
El alcalde de Tarifa, José Antonio Santos, remarcó en su intervención la importancia de la cultura como una inversión desde la infancia, mientras que José María Davó, delegado de Cultura de la Embajada de España en Rabat, subrayó la necesidad de fortalecer a España y Marruecos como un eje de intercambio cultural.
En paralelo a la inauguración en Tánger, Tarifa vivió una bienvenida con música y actividades tradicionales. Una batucada recorrió las calles desde la iglesia de San Mateo hasta la Alameda, aportando ritmo y animación a la ciudad y convocando a un público numeroso. La jornada también incluyó la proyección especial de El sueño de Íñigo, un guion imaginado, obra de Nieves García, antes del inicio oficial del festival.
La gala fue conducida por la actriz y cantante Mouna Diaj y tuvo como acompañamiento musical a Dakka Marrakchia, una agrupación local, además de la participación de Chica del Bosque y Sirifo Kouyate, quienes fusionaron sonidos tradicionales africanos con la guitarra y voz andaluza, enriqueciendo así la atmósfera cultural del festival.
