Ryūsuke Hamaguchi vuelve al Festival de Cannes con "All of a Sudden", una obra que, aunque menos impactante que su anterior éxito "Drive My Car" (2021), despliega una ambición igual o mayor en sus más de tres horas de duración. La película explora la complejidad de las relaciones humanas y la importancia de replantear la sociedad desde una óptica que combine lo íntimo con temas globales.

En esta historia, se entrelazan la vida de una directora de una residencia para ancianos en París y una dramaturga japonesa que enfrenta un cáncer terminal. A través de su relación platónica, el filme propone una reflexión sobre la ‘Humanitude’, una filosofía francesa de cuidado para personas mayores que prioriza la libertad, dignidad y el vínculo humano con los pacientes. Hamaguchi utiliza este marco para simbolizar la necesidad de un cuidado más empático y genuino frente a los desafíos biológicos y sociales.

Parte del valor de la película reside en su combinación de temas. Además de la exploración del lazo humano, Hamaguchi amarga su narrativa con cuestionamientos sobre el capitalismo, las consecuencias de la explotación económica y la destructiva huella ambiental. Estas preocupaciones ya aparecieron en sus trabajos anteriores, pero aquí se integran cuidadosamente con un enfoque en la vida, la muerte y el arte como fuerza reparadora.

Pese a cierto didactismo que se manifiesta en largos monólogos y elementos expositivos, incluidos gráficos explicativos, la dirección de Hamaguchi mantiene la atención con un ritmo paciente y una precisa coreografía en los diálogos. Así, logra transformar el intimismo en una experiencia épica que trasciende la rutina del cine contemplativo.

Esta película es también la primera del director rodada parcialmente fuera de Japón, elemento que aporta un carácter más global a su narrativa y la inserta en un contexto franco-europeo que dialoga con su habitual sensibilidad japonesa. El resultado es una obra que convoca a la reflexión desde la mirada profunda de sus personajes y sus entornos, más allá del mero relato personal.

En paralelo, el festival también presentó "Gentle Monster", película de Marie Kreutzer que toca temas de abuso y patriarcado inspirados en un escándalo real. La selección de ambas obras resalta la búsqueda por retratar las complejidades humanas desde perspectivas críticas y sociales, reforzando la función del cine como espacio de debate y conciencia.