El próximo 4 de julio, Netflix sumará a su catálogo una de las producciones más exitosas que hasta ahora había estado disponible en HBO Max. La película, que combina elementos de terror y drama con una ambientación histórica, dejará la plataforma de Warner Bros. Discovery para convertirse en un estreno exclusivo en Netflix.

Este movimiento representa un cambio significativo en la estrategia de distribución de ambas plataformas, donde antes los títulos podían coexistir en ambos catálogos, pero ahora Netflix apunta a asegurar exclusividades que desaparecen de su plataforma original de estreno.

Se trata de Los pecadores, un filme que ha destacado en festivales y premios, logrando cuatro Oscar: mejor actor, guion original, fotografía y banda sonora. Su director, Ryan Coogler, conocido por éxitos como Creed y Black Panther, entrega una obra que mezcla con éxito la tradición vampírica con una rica ambientación en el año 1932, en plena recuperación global tras la Primera Guerra Mundial.

La historia sigue a los hermanos Moore, antiguos soldados y actuales asociados a la mafia, quienes rompen con su pasado criminal para abrir un club de blues que aporte un nuevo espacio cultural en la comunidad. El conflicto surge cuando sus acciones atraen tensiones inevitables, entre un mundo peligroso de vampiros y cazadores, y el control del bajo mundo.

Michael B. Jordan protagoniza este relato en uno de sus papeles más destacados, sumando un Oscar que reconoce su interpretación, además de otra estatuilla para el guion firmado por Coogler. Con un presupuesto considerable, la película superó ampliamente las expectativas comerciales, recaudando más de tres veces lo invertido originalmente.

La llegada de Los pecadores a Netflix marca una tendencia en la que las plataformas buscan diferenciarse a partir de contenidos exclusivos, modificando el panorama habitual de las licencias entre servicios de streaming.