Pedro Almodóvar utilizó su participación en el Festival de Cine de Cannes para hacer una fuerte crítica política y social, alertando contra la censura y la concentración de poder en la industria audiovisual. El cineasta español pidió que Europa no se someta a presiones externas, en un claro mensaje dirigido al expresidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Durante la rueda de prensa en la que presentó su película “Bitter Christmas”, Almodóvar advirtió que el silencio de los creadores ante las amenazas y censuras es un síntoma grave del deterioro democrático. Insistió en la responsabilidad moral del sector cultural para denunciar situaciones que ponen en riesgo la libertad de expresión y llamó a actuar en defensa de las leyes europeas que protegen esos derechos.

Este pronunciamiento se da en un contexto tenso para la industria cinematográfica europea, donde se enfrenta una creciente concentración de medios. Se ha generado una gran polémica en Francia por la expansión del grupo Canal+, propiedad del multimillonario Vincent Bolloré, quien busca adquirir la cadena de cines UGC, uno de los mayores exhibidores del país. Más de seiscientos profesionales del cine firmaron una carta alertando sobre un posible control monopólico que limitaría la diversidad y libertad creativa, calificándolo incluso como una “toma de control fascista del imaginario colectivo”.

La controversia se intensificó cuando la directora ejecutiva de Canal+, Maxine Saada, anunció vetos a los artistas que apoyaran esta carta, calificándolos de “criptofascistas”. Esta medida provocó el rechazo del público en Cannes, que ha abucheado repetidamente el logo de Canal+ antes de las proyecciones.

Almodóvar ha sido un crítico constante de Trump y defensores de derechos humanos. En años anteriores, había señalado que Estados Unidos estaba gobernado por una “autoridad narcisista” que vulneraba esos derechos. En esta ocasión, volvió a tomar la palabra para denunciar la censura dentro del cine y alertar sobre las amenazas que estas prácticas suponen para las democracias occidentales y el sector cultural.