Contrario a la tendencia actual de superproducciones que superan las dos horas y media, la película de Supergirl ofrece una experiencia compacta de 108 minutos en su metraje oficial, extendiéndose a 110 minutos con la inclusión de los créditos finales. Esta duración la convierte en la más breve dentro del universo cinematográfico de DC y una excepción notable en el género de películas de superhéroes.

Esta apuesta por una narrativa ágil responde a la visión de sus directores, James Gunn y Peter Safran, quienes priorizaron un ritmo intenso y sin pausas innecesarias. La historia se aleja del clásico carácter optimista que generalmente representa el personaje y se adentra en una travesía espacial marcada por la crudeza, el trauma y la búsqueda de justicia, elementos que reflejan la inspiración literaria directa de la saga Supergirl: Woman of Tomorrow, reconocida por su introspección y atmósfera oscura.

Inicialmente, el metraje contemplaba una versión mucho más extensa, con casi 25 minutos adicionales, pero las evaluaciones realizadas por DC Studios llevaron a una edición que privilegió la fluidez y el dinamismo para evitar que la tensión decayera. El enfoque de la película es comparable a las clásicas historias del oeste americano, trasladadas a un escenario alienígena y con una narrativa de venganza y crecimiento personal.

Este enfoque renovado representa un cambio radical en el cine de superhéroes, justamente en un contexto en el que se debate la llamada "fatiga de los superhéroes" debido a la saturación del género. En lugar de alargar la duración para agregar secuencias espectaculares, Supergirl apuesta por un relato más concentrado que refuerza tanto el desarrollo de los personajes como la tensión dramática.

En ese sentido, la conexión con la novela gráfica que inspiró el largometraje también destaca por su tratamiento personal y emotivo, con un guion que privilegia la evolución interna de Kara Zor-El y su relación con la joven alienígena Ruthye. Esta adaptación respeta la crudeza de la historia original, a la vez que invita a un público más maduro a experimentar una aventura espacial con un enfoque muy diferente al habitual en la pantalla grande.