El Festival de Cine de Cannes impone cada año una serie de reglas rigurosas sobre la vestimenta en las proyecciones nocturnas y eventos oficiales, especialmente dirigidas a las mujeres. El código prohíbe vestidos transparentes “desnudos”, calzado informal como zapatillas deportivas y prendas excesivamente voluminosas o con colas largas. La intención oficial es preservar la elegancia y evitar problemas prácticos durante las ceremonias.
A pesar de estas disposiciones, numerosas celebridades han incumplido el protocolo sin recibir sanciones visibles. La organización afirma que los equipos de bienvenida pueden negar el acceso a la alfombra roja a quienes no respeten las normas, pero no se tiene registro de que alguien haya sido bloqueado en los últimos años. La laxitud en la aplicación ha generado debates sobre el valor real de estas reglas en un entorno tan mediático.
En la edición más reciente, distintas figuras públicas eligieron outfits que rompieron con el código. Por ejemplo, celebridades como Riley Keough, Bella Hadid, Kelly Rutherford y Demi Moore optaron por vestidos transparentes, desafiando la prohibición de prendas “desnudas”. Esta última, incluso, fue reconocida por exhibir uno de los looks más resaltantes y elegantes entre las mujeres mayores.
Entre todas las infracciones, la que recibió mayor atención fue Kristen Stewart. La actriz combinó para una sesión fotográfica un conjunto transparente firmado por Chanel con botas de montar, un calzado que no se ajusta a la exigencia de zapatos formales o sandalias. Asimismo, en un evento de alfombra roja llevó zapatillas altas negras, confirmando la violación de las reglas sobre el calzado deportivo. Stewart había expresado públicamente su desacuerdo con el estricto código de vestimenta de Cannes en una entrevista años atrás.
Estas tensiones reflejan una contradicción entre el deseo del festival por mantener una imagen tradicional y el estilo más libre que muchas estrellas buscan imponer. Aunque las reglas siguen vigentes de manera formal, su aplicación es inconsistente, permitiendo que ciertas figuras públicas desafíen las normas sin consecuencias visibles.
