Amazon lanzó una versión renovada de Ghost in the Shell que destaca por su fidelidad al manga original publicado entre 1989 y 1991 por Masamune Shirow, una obra central del género cyberpunk. Esta serie no busca reinventar la historia sino regresar a las raíces, mostrando a una Major Motoko Kusanagi mucho más desenfadada y cercana al texto original, en contraste con las versiones anteriores donde predominaba su carácter serio y frío.
El episodio inicial pone en marcha la acción desde el primer momento, con el equipo de la Sección 9 infiltrándose en un orfanato donde un niño intenta huir de un oscuro secreto. La misión se complica cuando un capitán de seguridad equipado con un controlador de “ghosts” los embosca, introduciendo un elemento clave para el desarrollo de la temporada. Además, el uso de los Fuchikoma spider-bots reaviva uno de los símbolos clásicos de la saga.
Visualmente, el estudio Science Saru consigue una mezcla notable: mantiene el trazo grueso y expresivo de los años noventa, emulando el trazo pesado y el diseño del manga original, pero combinándolo con una fluidez y suavidad en la animación que refleja las técnicas actuales. El resultado es un estilo distintivo que parece sacado directamente de 1995, pero con movimientos que un anime clásico de esa época difícilmente alcanzaría.
No obstante, la serie enfrentó críticas por la calidad de sus subtítulos en la plataforma de Amazon, donde la traducción se aleja en varios momentos del significado y tono del diálogo original, por el aparente uso de inteligencia artificial generativa para su elaboración, un problema creciente en la distribución de anime internacional.
Este reboot confirma la importancia de respetar el material fuente en adaptaciones y abre la puerta a un nuevo público que podrá experimentar una versión de Ghost in the Shell cercana al espíritu original del manga, complementada con una animación que honra la tradición visual noventera sin perder vigencia técnica.
