Peddi, la película protagonizada por Ram Charan que alcanzó una recaudación mundial superior a los 400 millones de rupias en salas, estrenó en Netflix con expectativas elevadas, pero su desempeño fue discreto. En sus primeros cuatro días en la plataforma, la película acumuló 1,9 millones de visualizaciones, ubicándose en el quinto puesto del Top 10 global de filmes no en inglés, una posición modesta para un título de esta escala.

La versión en hindi, que tuvo un lanzamiento completo en las cadenas nacionales de cines, aún no está disponible en OTT debido a la ventana tradicional de ocho semanas que suele respetarse entre el estreno teatral y la llegada a las plataformas digitales. Se espera que la inclusión de esta versión amplíe la audiencia, aunque hasta ahora el público fuera del lenguaje original Telugu ha mostrado poco interés.

Las críticas en redes sociales, particularmente sobre las escenas de cricket en la primera mitad del filme, también han afectado la recepción generalizada. Este conjunto de factores ha dejado a Peddi más vulnerable frente a películas de menor presupuesto que hoy dominan el consumo en streaming.

Un ejemplo claro de esta tendencia lo representa Ikka, un drama judicial protagonizado por Sunny Deol y Akshaye Khanna, que apenas un día después de su estreno en Netflix alcanzó 4,4 millones de vistas en tres días, posicionándose en el segundo lugar global y como la película más vista de Netflix en India. De forma similar, Blast, otro filme de menor escala lanzado semanas antes, mantiene una sólida presencia en el octavo lugar tras abrir con 4,4 millones de visualizaciones en su fin de semana inicial.

Estos resultados evidencian un fenómeno creciente en la era del streaming: el éxito en taquilla no asegura automáticamente un liderazgo en plataformas digitales. Factores como el momento del lanzamiento, la accesibilidad lingüística y la capacidad de atraer audiencias diversas resultan fundamentales para destacarse en el mercado global de las plataformas.