Lisandro Alonso volvió al Festival de Cannes con La libertad doble, una secuela de su película debut de 2001, un ícono del Nuevo Cine Argentino. El film, estrenado en la Quincena de Cineastas, retoma al hachero Misael Saavedra después de un cuarto de siglo, explorando de forma austera la crisis económica y social argentina actual. La historia se centra en el cuidado forzado que debe ejercer Misael sobre Micaela, una mujer externada de un instituto neuropsiquiátrico debido al cierre de la institución por falta de apoyos económicos.
Este regreso a un personaje tan emblemático refleja también las dificultades que atraviesa la producción nacional en festivales internacionales. La obra reafirma el compromiso de Alonso con un cine de ritmo pausado, rodado en 35 mm, que contrasta con la aceleración y la digitalización del audiovisual global. El director buscó, a través del protagonista, reflexionar sobre los cambios y desafíos que han marcado a la sociedad argentina en las últimas décadas.
Además de Alonso, otro título argentino se hizo presente en la Sección Oficial del certamen: un documental futbolero titulado El Partido. Este trabajo forma parte del reducido grupo de filmes nacionales en exhibición, reflejando también la resistencia del cine argentino frente a la crisis de producción y la transformación de los criterios de selección en Cannes bajo la dirección de Thierry Frémaux.
Junto a estas propuestas, un cortometraje argentino complementó la presencia del país en la edición 2026 del prestigioso festival, demostrando que, aunque los envíos son escasos, el cine nacional sigue buscando espacios para mostrarse y debatir.
La persistencia de estos filmes en Cannes contradice el declive en la cantidad de producciones argentinas aceptadas en comparación con años anteriores, cuando talentos como Lucrecia Martel, Damián Szifron y Pablo Trapero competían regularmente por la Palma de Oro. En este contexto, el cine contemplativo de Alonso y la mirada documental sobre el fútbol y la política ponen de manifiesto la diversidad y profundidad del cine argentino contemporáneo.
