El relato de Ousman Umar comienza en el corazón de Ghana, donde nació inmerso en tradiciones que marcan la vida y la muerte. Su madre falleció al darlo a luz, y según su cultura, él no debería haber sobrevivido. Sin embargo, superó esa adversidad inicial y años después tomó una decisión trascendental al cruzar el Sáhara a pie siendo apenas un adolescente, enfrentándose al destino incierto que él llama "el Qué".
Durante ese viaje épico hacia Europa, Ousman fue testigo de la pérdida de varios compañeros migrantes, incluido su mejor amigo, que murió ahogado en una patera en el mar. Llegó a Barcelona tras cinco años de odisea, a la que siguió un periodo de pobreza y soledad extrema en las calles hasta que un matrimonio local le ofreció refugio y apoyo. Ese gesto cambió su vida y le permitió iniciar un camino de superación académica y social.
Hoy, Ousman es un referente en la defensa de migrantes y dirige una ONG llamada NASCO Feeding Minds, creada para impulsar la educación y el desarrollo. Su historia se plasmó primero en un libro titulado Viaje al país de los blancos y ahora en una película dirigida por Dani Sancho, donde él mismo interpreta su propia experiencia. Esta obra muestra de modo crudo y auténtico cada herida vivida, sin caer en morbo ni mensajes didácticos.
El film ha supuesto para Ousman una confrontación profunda con su pasado, reviviendo la sensación de miedo, frío y aislamiento del niño que fue. Sin embargo, insiste en que su relato no es un testimonio excepcional de fortaleza personal, sino un medio para dar voz a quienes murieron en el intento y cuyas historias no llegaron a contarse.
La historia de Ousman Umar recoge así el testigo de realidades migratorias complejas, humanizando una experiencia global a través de un camino único que, aun en sus singularidades, representa a miles que buscan un futuro mejor enfrentando lo desconocido.
